Ante los días que nos vienen con la alerta sanitaria y el tiempo “libre” en los domicilios, queremos poner nuestro granito de arena para el #yomequedoencasa, para ello vamos a contar nuestra experiencia de como dejar perfecto un casco español Trubia modelo 1926, mas conocido como Trubia M26.

Que se necesita

Lo primera es un casco modelo 1926, sugerimos que sea uno de los reutilizados en la posguerra pues será mas económico y más razonable desde el punto de vista coleccionista el modificarlo, además a poder ser con un interior en condiciones de uso.

Ejemplo de casco Trubia M26 modificado en la posguerra

Además del casco necesitaremos:

  • Taladro con brocas finas
  • Remaches con cabeza hueca y remaches machi-hembrados
  • Destornillador
  • Masilla de carrocero
  • Decapante de pintura
  • Cepillo de alambres para el taladro
  • Lija de metal intermedia y fina
  • Pintura de imprimación para metales
  • Pintura para maquetas de miniaturas bélicas
  • Rodillos para pintar pequeño
  • Betún de Judea
  • Spray de barniz mate

Primeras fases: dejar la olla libre

Lo primero con un taladro y broca fina quitamos el interior, para ello tendréis que agujerear los remaches para poder arrancarlos y sacar el cuero interior sin que se rompa.

Limpiarlo bien que luego tendremos que poner la cabeza ahí dentro.

Después de esto arrancar la chapa que el casco tiene en la frente, meter un destornillador plano y hacer palanca, no os de miedo que se marque el acero.

Remaches que habrá que eliminar. Foto: Todocolección

Limpiar el metal

Tras ello con el decapante químico quitar todo los restos de pintura tanto interiores como exteriores que tenga.

Una vez decapado con el taladro y cepillo de alambres pulir todo el acero para quitar el oxido y así sanear todo el metal, en los lugares que no se llegue con el taladro podemos darle un poco con una lija de grano medio.

Con el casco limpio si ha quedado alguna cosa que sobresalga lijar para que quede plano, si hay agujeros se llenan con masilla de carrocero y luego quitar el sobrante. Tras ello con el grano medio darle a todo el casco para que el hierro luego coja bien la pintura.

Repintar el casco

Con el casco limpio hay que pintarlo sin que quede marca del pincel brocha, para ello lo mejor es usar un rodillo pequeño que venden en ferreterías, la primera capa debe hacerse con una pintura de imprimación, hay dos colores, gris y naranja, coge el gris. Píntalo bien por ambas caras, mejor hacer 2 capas que una que al usar tanta pintura te queden gotas, ronchas…

Tras ello cogemos pintura marca “tamiya” en las tiendas de modelista (la opción que nosotros hemos elegido), el tono es el conocido como gris cemento (un gris azulado), ponerlo en un recipiente y pintar con el rodillo, hay poca pintura en cada bote, recomendamos para el interior que siempre se ve menos diluirlo un poco con agua y así te cundirá mas la pintura, en el exterior no escatiméis con ella.

Colocación del interior

Una vez seco todo volvemos a colocar el interior, para los agujeros donde va el barbuquejo, hay que usar unos remaches de cabeza hueca, fáciles de encontrar en ferretería, para el resto de agujeros usar remaches con macho y hembra de cabeza plana. Fija bien el interior con unos golpes en los remaches macho hembra.

Toque final

Aquí es donde tenemos mas disparidad de criterios, hay quien le gusta ensuciarlo y quien lo deja limpio en espera de que el tiempo y el uso haga el resto, en este caso por acelerar la evolución normal nosotros con todo ya montado tapamos el interior,para que no se ensucie, y usamos betún de Judea, el objetivo es oscurecerlo un poco para envejecer, quedará alrededor de los remaches una capa mas fuerte de betún que le dará un toque especial.

Cuando haya secado el betún, con spray de barniz mate damos unas capas, mejor muchas capas que una sola que gotee, esto es muy importante porque las pinturas utilizadas son al agua y si algún día llueve podemos tener un problema.

Resultado

Nosotros lo que buscamos es un resultado similar al original usado en la contienda, es decir, con el azul cemento, pero sin apariencia de recién pintado (recuerda que en la época los soldados no solían tener miedo de que se les estropearan sus cascos por lo que rasguños,imperfecciones…eran frecuentes), pero sin duda todos los gustos personales pueden ser válidos por lo que si eres uno de los que ya lo han hecho o si te pones ahora manos a la obra…no dudes enviarnos tu resultado final y tu proceso, seguro tan valido o más que el nuestro.

Foto: la nueva España – www.cascoleccion.com

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