El cuero es un material que es tanto resistente como flexible, por eso es un material que a lo largo de la historia se ha usado por distintos guerreros, soldados y ejércitos.

En nuestro caso, respecto al equipamiento de los soldados en la guerra civil española, nos lo encontramos principalmente en correajes y calzado. También está en otros elementos como interior de los cascos, fundas de prismáticos, mapas etc.

Es un tema que ya hemos tratado en alguna ocasión como los anteriores articulos de «correajes para recrear» (enlace AQUI) o «el correaje perfecto para recrear» (enlace AQUI)

El motivo de un nuevo artículo es que aun siendo muy buen material, si lo miramos desde el punto de vista de la conservación preventiva, vemos que es un material bueno pero vulnerable.

Los principales problemas son:

– El cuero es un material higroscópico, es decir, absorbe humedad en su interior ya sea porque se moje o incluso por la propia humedad ambiental del aire. Esto puede provocar que se hinche alterando sus fibras pudiendo producir roturas e incluso la aparición de moho.

Ejemplo de cuero deteriorado por una mala conservación

– La sequedad y el calor también pueden llegar a ser peligrosos. Las mismas fibras que hemos dicho que se podían hinchar con el agua, también se pueden debilitar por el exceso de sequedad. El principal problema de esto es que se acaba agrietando y suele derivar en que se rompe.

– La luz, si, la luz. En general la luz natural afecta a todos los materiales. ¿Qué pasa? Pues que al ser el agente ambiental que actúa a muy largo plazo no nos solemos fijar, pero una exposición continuada a la luz natural decolora materiales. Pensemos por ejemplo en los museos, que tienen un estricto control lumínico en sus salas de exposición (deberían tenerlo)

-Suciedad, de esto hay de muchos tipos y producen muchos efectos. Van desde el polvo, el barro, hasta agentes químicos que producen algo parecido ala corrosión. En general se recomienda limpiar porque la suciedad de una forma u otra afecta a los riesgos que hemos mencionado antes.

Borceguies sucios tras una recreación

¿Solución?, si, la prevención

Todo esto, tiene solución, o más bien prevención. Hay tratamientos que le tenemos que dar al cuero cada varios meses y otros que tenemos que hacerlos de forma más habitual, hay expertos que dicen que incluso a diario.

Limpieza con productos neutros, agua y jabón.

Sin embargo los cueros que llevamos en recreación, los llevamos puntualmente, no son cueros que usemos a diario por lo que podemos ser un poco más laxos en su cuidado. Sí el correaje carniago lleva un mes limpio y sin usarse en el armario, no hace falta que lo relimpiemos a diario. Lo iremos viendo.

Luego esta el tema de que recreamos una guerra y los cueros que vemos en el frente varios meses tampoco tenían un riguroso cuidado, por lo que hay que buscar un punto. Normalmente el punto medio está en que es material caro y los recreadores queremos que nos dure el mayor tiempo posible.

Primero de todo tenemos que entender que el cuero natural es de un color crema pálido y aunque nuestro proveedor de cuero de confianza le de tratamientos para su conservación, normalmente nos llega a casa de un color marrón claro anaranjado. Sin embargo, en las imágenes de la guerra civil podemos apreciar un tono oscuro, en algunos casos casi negro.

Esto es porque el cuero tiene que ser hidratado para que sea flexible, pero no mojado porque hemos visto que el agua no le viene bien. Se usan distintas grasas y aceites que con el tiempo los oscurecen. Por eso, recién comprado ya tenemos que darle un tratamiento si queremos que se parezca al cuero que vemos en las imágenes y que ya lleva mucho mantenimiento encima.

La idea es que cada 4 o 6 meses hay que darle al cuero una capa de grasa para que mantenga su flexibilidad y resistencia, a la vez que crea una pequeña capa de protección frente a agentes externos. Ésto hidrata y nutre el cuero evitando que se seque, pero no lo humedece hasta el punto de ser peligroso.

Borceguíes tras engrasado

Se aplica con un trapo limpio y suave en movimientos circulares. Por lo general nosotros lo hacemos la semana de antes de una recreación.

Estas grasas para tratar el cuero son muy fáciles de encontrar en tiendas de caza, de deportes e incluso en supermercados. Pero una vez un amigo me dió un truco del almendruco para oscurecer rápido un cuero recién comprado, claro, para que parezca que lleva años de mantenimiento.

El truco es cierto aceite corporal que se vende en los supermercados que se llama “nosequé Baby´s”. Le das una capa con un trapo o una esponja suave una vez al día (para esperara a que se seque) y en cosa de una semana las tendrás con un buen color oscuro.

Todo esto en cuanto al cuidado no habitual, quedaros con la idea de cada 4-6 meses, o la regla de antes de una recreación (que también depende del número de recreaciones a las que vayáis)

Otro elemento interesante son los bálsamos o espray impermeables, pero por favor fijaos que en el envase ponga que sirve para el cuero o al menos para fibras orgánicas. La idea es que si unos días antes de una recreación ves que es muy posible que llueva le des una capa para impermeabilizarlo y que el cuero no absorba tanta agua. Pocos cosas fastidian tanto un cuero como un buen chaparrón.

Ahora vamos a hablar de ese cuidado habitual/diario/semanal que se supone que hay que darle, pero que nosotros lo haremos solo tras una recreación, tras su uso. A esto se le llama la limpieza y claro, consiste en limpiarlo.

Afecta más a botas y zapatos, pensemos en el polvo, la suciedad e incluso el barro que pueden acumular tras una recreación.

Empezaríamos retirando la suciedad más superficial con un paño o algún tipo de cepillo muy suave. El mejor material para limpiar es el paño de franela, ya que tiene unas fibras muy delicadas y no dañan la superficie del cuero. Sí hay cordones o similar, lo ideal seria limpiarlos por separado.

Según la intensidad de la suciedad podemos aplicarle un poquito de agua al paño y jabón suave. Después de aplicar agua para lavarlo (sí es necesario) es muy importante que los sequemos.

Al final, para nutrir el cuero después de una recreación intensa, hay que darle una fina capa de aceite vegetal o grasa. En todos estos pasos es posible que encontréis productos especializados que sean iguales o mejores que los métodos aquí explicados.

Otro truco para los que han llegado hasta aquí, sí pones arena de gato en un calcetín y el calcetín dentro de la bota, elimina los olores, la arena de gato esta pensada para eso.

Almacenamiento entre eventos

Por último tema de almacenamiento. Esto es sencillo, en un lugar fresco y seco, a ser posible oscuro. Si la prenda de cuero es algún tipo de chaqueta hay que guardarla colgada, no doblada. En caso de cartucheras y similares, hay gente mete dentro papel de periódico para mantener su forma.

Hasta aquí llegamos hoy, somos aficionados, no profesionales así que si nos hemos equivocado o hay métodos mejores sentíos libres de aportar vuestra información, será bien recibida y valorada para entre todos poder seguir ayudándonos pues al final ese es nuestro fin, colaborar y sacar temas que ayuden y aporten en el mundo de la recreación histórica de guerra civil española.

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