Subjefe de Falange por DANIEL ALFONSEA

Bandera de Primera Línea – Milicias de Falange

Contextualización histórica

Durante la Guerra Civil, un componente importante de las fuerzas sublevadas fueron las milicias, formadas por los miembros de las organizaciones paramilitares de las entidades políticas afectas al alzamiento.

La más destacada fue la de Falange Española, fundada en 1933. Como en otros partidos de corte fascista europeos, FE había adoptado una simbología característica, en su caso, una camisa del color conocido como “azul mahón”, junto con el emblema rojo  del yugo y las flechas; esencialmente, es con ese aspecto como los contingentes de FE entran en la contienda, a reforzar al ejército que en breve se autodenominaría “nacional”.

Foto: Diego Muñoz

Milicia Falange – Subjefe de falange

La Falange tenía un sistema organizativo propio, basado en el del ejército pero con distinta nomenclatura, que estaba asimismo reflejado en los nombres de los rangos ostentados por los mandos a cargo. El protagonista de este artículo es un subjefe de falange, grado equiparable al de sargento.

En primer lugar, os presento la apariencia clásica del miliciano falangista, y que es especialmente representativa de primeros de contienda, consistente en una combinación de prendas paramilitares y militares.

Características de uniformidad

Destaca la omnipresente camisa azul, con el no menos generalizado parche con el emblema de la organización sobre el bolsillo izquierdo. El gorrillo de tipo isabelino, también azul, está ornamentado con sutás rojo, y madroño (borla) con ambos colores combinados. De esta prenda existían variaciones; en ocasiones podía ser negra en lugar de azul, y el sutás y madroño se veían también en blanco, o en combinaciones de rojo y blanco.

Bajo el parche de FE, vemos un ejemplo de las divisas propias mencionadas anteriormente; éstas consistían en combinaciones de yugos y flechas, en color plata o rojo. En este caso, es la correspondiente a subjefe de falange, que está repetida, en menor tamaño, al frente del gorrillo.

El ángulo de color blanco de la manga izquierda, duplicado en el gorrillo, es indicativo de combatiente de primera línea; los integrantes de las unidades de Falange más regulares se aseguraban así de distinguirse de las que realizaban tareas de retaguardia. No olvidemos que un recurso que usaban a veces los quintos era presentarse voluntario a las milicias de Falange, para de ese modo sustraerse a formar parte de unidades de combate del ejército regular. Este ángulo tiene un aspecto bastante variado en las fotografías de época, en tamaño y forma.

Más características del uniforme presentado

Este suboficial viste pantalones granaderos metidos en calcetines gruesos de lana, y borceguíes de cuero negro; el correaje del sistema Carniago es del mismo color, en lugar del marrón del ejército regular; ambas variantes fueron utilizadas por las milicias de FE. La hebilla plateada incorpora también el emblema del yugo y las flechas. Aparte, tenemos una bolsa de costado y una cantimplora. El conjunto del equipo es bastante típico de un soldado de infantería, distinciones propias aparte.

El fusil es un Mauser modelo 1893, una de las dos armas más comunes en el arsenal militar español del momento, junto con el mosquetón Mauser modelo 1916.

Uniforme alternativo de Subjefe de Falange

En segundo lugar, os muestro a nuestro subjefe de falange con una apariencia más militarizada, que se iría extendiendo con el decreto de regularización de las milicias.

Foto: Diego Muñoz

La camisa es un modelo muy interesante, es una caqui como las del ejército, pero a la que, además, se le han “trasplantado” elementos de la de Falange, las hombreras y el cuello, para mantener así algo de la simbología tradicional. A veces también las tapas de los bolsillos eran sustituidas.

Observamos que ahora nuestro jefe de falange ostenta el rango homologado de sargento del ejército, con la correspondiente divisa sobre el bolsillo izquierdo; en ese mismo bolsillo, vemos el emblema de FE. En ocasiones la divisa antigua del reglamento de Falange se conservaba bajo el bolsillo, posiblemente para distinguirse como “camisa vieja”.

Características del segundo uniforme

El resto del uniforme es como en el anterior, aunque con los calcetines enrollados “estilo italiano” y polainas (vendas). El correaje es el mismo también, aunque en esta época era muy común el color avellana.

Notas sobre el armamento y equipo del sargento – subjefe de Falange

En esta segunda uniformidad, quise remarcar el hecho de que muchas unidades del ejército nacional fueron equipadas (o reequipadas) con material cogido al enemigo, a menudo en enormes cantidades; el Servicio de Recuperación era el que se encargaba de esta importante tarea.

Vemos pues un casco checo M30, y un fusil soviético Mosin-Nagant M1891/30. A subrayar, que durante las primeras décadas de su existencia, este fusil se entregaba a los soldados rusos, y después soviéticos, sin vaina para la bayoneta, que se portaba permanentemente fijada en el cañón, punta arriba o punta abajo; es más, el arma estaba calibrada con la bayoneta armada, puesto que se asumía que siempre estaría puesta, y si se disparaba sin ella, se resentía la puntería.

A España los Mosin soviéticos llegaron en las mismas condiciones, aunque una parte de esos fusiles, provenientes de otros países, sí vinieron con vaina para la bayoneta.

Notas complementarias

Una cosa que conviene tener en cuenta cuando completamos una impresión, es asegurarse de que elementos como cabellos, bigotes y barbas, se ajusten al personaje. Por ejemplo, en los años 30 el corte de pelo masculino se caracterizaba por ser bastante apurado en los costados y la nuca, y más largo, en distintos estilos, en la parte de arriba; y el uso de productos tipo pomada o gomina (en aquella época de base grasa, no acrílica) era general, lo que le daba un aspecto húmedo.

También enriquece añadir accesorios de “atrezzo” que se correspondan con la época, como la reproducción de cajetilla de tabaco que se ve en las imágenes.

Incorporar esos detalles da verismo y credibilidad a nuestro trabajo.

Foto: Diego Muñoz

En comparación con la facilidad que tienen los recreadores de otras épocas, los que hacemos Guerra Civil Española no tenemos una variedad de comercios especializados, a nuestra disposición, para reunir nuestro uniforme y equipo, sino que hemos de ir buscando en mercadillos, espacios como Todocolección, etc, e incluso así, con frecuencia es preciso hacer arreglos.

En el presente caso, ambas camisas las hice modificar para que se ajustasen más a los modelos que se suelen ver en esta época, alterando las tapas de los bolsillos a una forma apuntada, y añadiendo un fuelle (en este caso, no funcional) a éstos. La camisa caqui/azul está construida combinando una de cada.

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